
Este dulce fuè mi primer experiencia con las cacerolas, con no màs de 13 años sobre un fuego al aire libre, debajo mismo de las higueras.
Una experiencia inolvidable, llena de novedades y de sabores.
Hoy es para la familia unos de sus dulces preferidos.
Como lo hago, es muy sencillo, lavo los higos, los corto al medio, y los coloco en una cacerola con algo de agua.
A fuego lento hasta que comienzan a hervir, en ese momento les agrego la mitad de su peso de azucar.
Y desde ese momento hasta que està pronto solo hay que agregarle atenciòn, paciencia y mucha cuchara de madera para revolver y evitar asì que se pegue al fondo.
Cuando està pronto? Se muestra en su textura y color.
Cada quien sabrà como le gusta y le dejarà hasta obtener la textura deseada.
Se coloca caliente dentro de frascos estèriles y se tapa en espera de una mañana de invierno que si llueve es mejor para levantar el espìritu y salir contento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario