lunes, 14 de febrero de 2011

Visita a la familia Bresesti.



Ayer visitamos a los primos Bresesti, a pedido de Pablito, como para vencer esa inercia que nos hace vincular siempre a los mismos o dejar de hacerlo con otros no menos queridos.
Hacia años que no visitábamos la quinta, así le llamamos desde siempre, con muchísimos recuerdos de tantos domingos que pasamos juntos, ya sin un propósito definido, ya con la idea de envasar duraznos, siempre sabiendo que lo pasaríamos muy bien.
Como no recordar lo divertido de aquellas oportunidades en que nos encontrábamos para trabajar...
René nos esperaba con todo pronto, Tota en la cocina, y los chicos esperando la llegada de las visitas.
El trabajo nos lo repartíamos en un clima de diversión que hacia pasar desapercibida la actividad, hasta que orgullosos nos enfrentábamos a la producción.
Son muchos para mi los recuerdos, todos con ese hilo conductor que hacia de la figura de René el centro siempre.
Hoy, una quinta renovada, una bodega crecida que se apoya en un nuevo viñedo, ya con la colaboración de Bruno, la nueva generación que seguramente un dia se hará cargo.
Y como antes René, hoy Carlos María poniendo su enorme voluntad e incansable trabajo en llevar adelante la familia y la bodega, con el apoyo de Graciela con quien hacen uno solo.
Creo que esta foto que les tomé los muestra como son, una encantadora pareja que está disfrutando de los resultados en dos hijos que colman sus espectativas.
Por todo ello me siento muy contento, compartimos infancia y juventud, familia y amistad y sus logros me llenan de alegria.
Felicitaciones famila!!!