Con motivo de que Juan Carlos está trabajando en Aguas Dulces, María Isabel alquiló un rancho y allá fuimos. Nos encontramos Leandro y Pablo que llegaron desde José Ignacio, y el papá desde Montevideo. Compartimos unos maravillosos días de sol y playa, asados y milanesas, tortas fritas y paseos, y nos reencontramos la familia extrañando a Patricia que este año no pudo venir.
Juan Carlos, el único que trabaja, nos asombró cuando al llegar fuimos a verle a la playa con María Isabel. Bajó de la torre que comparte con otros dos chicos, y no habremos estado ni dos minutos, cuando los dos de arriba se tiran y un le dice: Vamos Juanca !!!! Partieron corriendo los tres en rescate de alguien que si saberlo se había internado en un lugar de retorno del agua y no saldría sin ayuda.Decidimos dejarlos en su actividad y continuamos la caminata hacia el este hasta llegar a otra torre. Allí dimos la vuelta, y a poco de andar nos pasa corriendo otro chico desde esta última torre, vemos al mismo tiempo que dos de la torrre de Juancito también llegan en ayuda. Uno de estos últimos es mi hijo, gran emoción....
Se trataba esta vez de una pareja, y a ella la saca Juan Carlos.
Yo me pregunté: Esto es así siempre?
Por cierto que no, pero demuestra lo peligroso de estas playas oceánicas.
Y el primer dia de lluvia? Al Chuy, a comprar lo que es más barato en cualquier lado y ademas no precisamos, jajajaja pero como pueden ver lo pasamos lindo.