En familia, alrededor de la mesa como solemos hacer, nos reunimos para festejar este dia.
Encendí una velita como tenemos por costumbre para recordar a quienes ya no están entre nosotros pero que anidan en nuestros recuerdos y corazón.
Y disfrutamos de una cena elaborada por nosotros, con el invalorable aporte de Leo que es quien estira la masa y hace los ravioles caseros, que por cierto quedan insuperables.
Unico plato y suficiente, luego de postre llegó una torta que trajo Leo y nos sorprendió por lo rica, un mousse de chocolate que el frio confundía con una torta helada.
Un momento en familia para un lindo dia, el que destinamos a recordar y homenajear a las Madres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario