Pastelitos de dulce de membrillo, si esos tan comunes a la distancia se hacen una delicia incomparable.
Esto es un invento que quedó rico aproveché unas almendras que estaban dando demasiadas vueltas y las molí y adentro.
Parece que las milanesas se llevan el premio de las mejor recibidas por los rioplatenses en el exterior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario